El aterrizaje de un globo aerostático
Los aterrizajes conforman la parte más
insegura de un vuelo en globo, ya que a diferencia del ascenso
que resulta armónico y progresivo, el aterrizaje final
puede ser algo brusco debido a que no siempre se desciende
de manera vertical y la cesta puede caer hacia un lado no
suponiendo ningún peligro mas que el aparente.
Si va a viajar en globo, le recomendamos
que lleve calzado cómodo y ropa flexible para facilitar
los movimientos, no tenga miedo pues el piloto de un globo
es siempre una persona de perfil responsable y el pilotaje
de una aeronave aeroestática siempre se basa en la
prudencia. Además los aterrizajes suelen estar asistidos
por un equipo de auxilio en tierra formado por un coche o
un 4x4 que puede llegar a identificar espacios o trayectorias
útiles.
Brindar con champán al aterrizar:
Hay una tradición antigua que forma
parte de la cultura no escrita del sector. Después
de un vuelo en globo siempre se brinda con cava o champán.
Algunos profesionales del sector, afirman que la razón
se remonta al año 1780 cuando se prepararon los primeros
vuelos en globo a modo de pruebas, la mayoría de ellos
resultaron fallidos, cuando se consiguió izar el primero
se brindó por el éxito quedando ya consolidada
esta tradición.
Otros entendidos afirman que el hecho de
aterrizar siempre en lugares distintos (a diferencia de las
aeronaves comerciales), hace que sea frecuente que un globo
aterrice en campos de cultivos, huertos o zonas silvestres
donde muchas veces hay propiedades privadas de granjeros a
los cuales hay que "invitar" por los pequeños
desperfectos causados convirtiéndose así el
cava, en un buen aliado diplomático.
La tradición sigue vigente en Globus
Mundi y las empresas del sector, tripulación y pasajeros
brindarán con cava al finalizar un vuelo.
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